En situaciones de emergencia cardíaca, la rapidez de la respuesta puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. Por eso, cada vez más espacios públicos y privados están implementando lo que se conoce como zonas cardioprotegidas.
Pero ¿qué son exactamente y cómo funcionan?
Definición de zona cardioprotegida
Una zona cardioprotegida es un espacio que cuenta con los recursos necesarios para actuar de forma inmediata ante un paro cardíaco súbito. Esto incluye principalmente:
- Desfibrilador Externo Automático (DEA) de acceso público
- Personal capacitado en técnicas de reanimación cardiopulmonar (RCP)
- Señalización visible que indique la ubicación del DEA
- Un protocolo de actuación claro para emergencias
¿Por qué son necesarias las zonas cardioprotegidas?
El paro cardíaco súbito puede ocurrir en cualquier momento y en cualquier lugar.
Se estima que más del 70% de estos eventos ocurren fuera de un hospital, y la mayoría de las víctimas no recibe ayuda a tiempo.
La desfibrilación precoz aumenta significativamente las probabilidades de supervivencia. Si se utiliza un DEA en los primeros minutos, las tasas de supervivencia pueden superar el 70%.
Elementos clave de una zona cardioprotegida
- Desfibrilador Externo Automático (DEA)
Dispositivo que analiza el ritmo cardíaco y administra una descarga si es necesario.
Debe ser accesible, fácil de usar y estar bien señalizado. - Gabinete protector con alarma
El DEA debe estar almacenado en un gabinete especializado que lo proteja de daños y que cuente con sistemas de alarma para alertar cuando se abre, lo que acelera la activación del protocolo de emergencia. - Formación en RCP
Aunque los DEA son fáciles de usar, la capacitación en reanimación cardiopulmonar es fundamental para una respuesta eficaz. - Plan de emergencia
Es importante que los usuarios conozcan qué hacer, a quién llamar y cómo actuar en caso de una emergencia cardíaca.
¿Dónde debería haber zonas cardioprotegidas?
Las zonas cardioprotegidas son recomendadas (e incluso obligatorias en algunos países) en lugares donde haya un alto flujo de personas, como:
- Centros comerciales
- Aeropuertos y estaciones de transporte
- Estadios y polideportivos
- Empresas y oficinas
- Colegios y universidades
- Edificios públicos
Compromiso con la vida
Implementar una zona cardioprotegida no es solo cumplir con una normativa: es asumir un compromiso real con la vida y el bienestar de las personas.
Cada segundo cuenta, y tener un DEA disponible y accesible es una inversión en seguridad y responsabilidad social.

